Casandra de Juan, directora de Blessing Indigo, escuela holística con certificación académica universitaria, explica que la ansiedad ya no puede entenderse únicamente como un trastorno personal, sino como un fenómeno social
La ansiedad se ha convertido en uno de los grandes retos de salud pública del siglo XXI. Su impacto se extiende más allá del plano individual: afecta a la productividad, a las relaciones sociales, a la convivencia y al bienestar colectivo. En España, los datos muestran una tendencia creciente que exige una respuesta urgente y multidisciplinar.
Más de un tercio de la población presenta algún trastorno mental, siendo la ansiedad el más frecuente. Su prevalencia ha aumentado un 34 % en solo dos años, afectando el doble a las mujeres que a los hombres y alcanzando cifras especialmente altas entre los jóvenes menores de 25 años.
Casandra de Juan, fundadora de Blessing Indigo, partner de la Universidad de Florida y creadora de esta escuela holística con certificación académica universitaria, aporta una visión que ayuda a contextualizar el fenómeno desde una perspectiva humana y formativa. La experta explica que la ansiedad ya no puede entenderse únicamente como un trastorno personal, sino como un fenómeno social alimentado por múltiples factores:
- Sobrecarga informativa y redes sociales, que incrementan la comparación constante, la presión estética y la exposición a noticias negativas.
- Inestabilidad laboral y económica, que genera incertidumbre y miedo al futuro.
- Cambios ambientales y climáticos, que han dado lugar a nuevas formas de ecoansiedad, especialmente entre los jóvenes.
- Aislamiento emocional, derivado de estilos de vida acelerados y falta de espacios seguros para expresar vulnerabilidad.
«La ansiedad es, en realidad, un mensaje. No es un enemigo, sino una señal de que hemos desconectado de nuestro centro. Vivimos hacia afuera, cumpliendo expectativas, respondiendo a estímulos constantes, pero muy pocas veces nos preguntamos qué necesitamos de verdad. En mi trabajo veo cada día cómo las personas cargan con un nivel de autoexigencia que no les pertenece. La ansiedad florece cuando dejamos de escucharnos. Cuando volvemos a la presencia, al cuerpo y a la respiración, empezamos a recuperar el poder personal que creíamos perdido», explica Casandra de Juan.
A Blessing Indigo acuden personas en busca de ayuda para combatir la ansiedad y otros trastornos que les provocan los problemas del día a día. En este espacio de acompañamiento se practica la espiritualidad práctica, la introspección y la reconexión emocional, herramientas clave para recuperar equilibrio y claridad.
«La sociedad nos empuja a correr, pero el bienestar nace cuando aprendemos a detenernos. La transformación empieza cuando dejamos de sobrevivir y empezamos a habitarnos».
Una llamada a la acción
La evidencia científica y social apunta a una conclusión clara: la ansiedad es un fenómeno complejo que requiere una respuesta integral. Casandra lo resume así: «No podemos seguir abordando la ansiedad como un fallo individual. Es un síntoma colectivo. Necesitamos más educación emocional, más espacios de escucha y más valentía para mirar hacia dentro. La sanación personal es también una forma de transformar la sociedad».
Sobre Blessing Indigo
Blessing Indigo es un proyecto de acompañamiento emocional y espiritual fundado por Casandra de Juan, donde se integran prácticas de consciencia, herramientas de autoconocimiento y procesos de transformación personal. Su enfoque combina sensibilidad, presencia y una profunda comprensión del ser humano.







